El escándalo financiero que azota al país y mantiene en vilo al gobierno de Santiago Peña sigue cobrándose víctimas mediáticas y sumando dramatismo en la opinión pública. En esta oportunidad, la famosa «Novia del Mundial», Larissa Riquelme, rompió en llanto tras confirmarse que quedó en la calle junto a cerca de 200 trabajadores del grupo VMedia luego del masivo cierre de sus señales y radios. La modelo, quien recientemente se estrenaba en el periodismo deportivo en el programa La Tribu, vive horas de pura pesadilla al no poder cobrar su sueldo ni disponer de los ahorros que mantenía depositados en la malograda entidad bancaria.

La angustia se multiplicó luego de que la modelo fuera vista en la Agrupación Especializada, donde permanecen recluidos los directivos detenidos por el megasacudón financiero de Ueno Bank. Aunque rumores indicaban que buscaba ingresar a ver a los aprehendidos, Larissa aclaró en redes sociales que solo acudió desesperada a buscar información para apoyar a sus excompañeros y reclamar por sus fondos. «Estoy sin dormir ni comer por la angustia que estamos viviendo. Me duele escuchar a mis compañeros quebrarse, preocupados por sus familias y su futuro. ¡MI DINERO ESTÁ INVERTIDO!», disparó desbordada de dolor y furia.
Con contratos suspendidos por 90 días y sin garantías de percibir las liquidaciones correspondientes, la modelo se suma a una extensísima lista de figuras mediáticas perjudicadas por la debacle financiera. El desesperado descargo de la mediática vuelve a poner en evidencia el impacto devastador del colapso en todos los estratos de la sociedad, echando más nafta al fuego de la protesta social en momentos donde la presión política por el juicio al Mandatario alcanza su punto más alto.

