La indignación social generada por el estrépito bancario y la sacudida política que acorrala al oficialismo se cobró nuevas víctimas en la farándula periodística. Los comunicadores Ricky Alderete y Francesco Fiorio, reconocidos rostros de los medios vinculados al conglomerado VMedia, rompieron el silencio al aire para ofrecer disculpas públicas a la audiencia por haber defendido a capa y espada a Ueno Bank hasta último momento. Sin embargo, la reacción de la ciudadanía fue implacable y desató una catarata de escraches en plataformas digitales.

«No somos unos cagones. Fallamos y pido disculpas, no soy un cobarde y doy la cara», lanzó exaltado Alderete durante la emisión en La Tribu, asegurando que fueron engañados por reportes oficiales. Por su parte, Fiorio se mostró quebrantado ante los micrófonos confesando no haber podido conciliar el sueño: «Me siento mal y pido perdón a la gente que confió en mí». Ambos comunicadores pretendieron argumentar que respaldaban la versión institucional del Banco Central del Paraguay, pero la excusa no convenció a la opinión pública.
Faranduleros, colegas y usuarios en redes sociales tildaron a la dupla de «mercenarios» y «terroristas financieros», acusándolos de haber sido cómplices en el encubrimiento del vaciamiento que dejó a miles de paraguayos sin sus ahorros. Las disculpas públicas terminaron convirtiéndose en un verdadero boomerang mediático que avivó la furia colectiva, dejando en evidencia que en pleno clima de destitución y crisis gubernamental, el público no está dispuesto a perdonar a quienes blindaron el desfalco.


