La supermodelo paraguaya Lilian Ruíz se encuentra viviendo una etapa consagratoria en los Estados Unidos, consolidando su carrera artística lejos de las pasarelas que la vieron nacer. En una conversación exclusiva con PrimiciasYa desde la emblemática ciudad de Nueva York, la paraguaya abrió su corazón sobre su participación en La Serie New York, un ambicioso thriller que promete atrapar a la audiencia y marcar un antes y un después en su proyección profesional en el extranjero.

Al profundizar en este nuevo rol, la actriz reveló la enorme complejidad que demandó su interpretación, describiendo a su personaje como una figura cargada de misterio, vulnerabilidad e intensidad. «Me exigió salir completamente de mi zona de confort y trabajar muchísimo la construcción emocional, los silencios y la mirada», confesó Lilian. Aunque prefirió resguardar los detalles específicos por contratos de confidencialidad, adelantó que existen negociaciones muy avanzadas para que esta producción desembarque próximamente en las principales plataformas de streaming globales.

Este importante salto al cine y las series internacionales no es una casualidad ni un golpe de suerte, sino el resultado de un largo proceso que la misma Lilian se encargó de defender. Frente a quienes ven este cambio como algo repentino, la artista fue tajante al aclarar que detrás de cada escena hay años de estudio, preparación y un profundo respeto por la profesión. Con esta rigurosa preparación, la compatriota viene demostrando que la transición del modelaje a las pantallas fue un camino construido con total consciencia.

La paraguaya tampoco esquivó el debate sobre las barreras que debió superar al cambiar de rubro, admitiendo que en el ambiente del cine aún persisten ciertos recelos hacia las figuras que provienen de la alta costura. «Siento que estoy demostrando que una mujer puede reinventarse, evolucionar y crecer artísticamente sin quedarse encerrada en una sola etiqueta», reflexionó con firmeza, asegurando que el talento y la disciplina terminan hablando por sí solos y derribando cualquier tipo de preconcepto.

Finalmente, Lilian Ruíz se refirió al orgullo y la inmensa responsabilidad que siente al representar el arte guaraní en plazas tan competitivas como el mercado norteamericano. Afirmó que en el exterior los artistas de nuestro país son recibidos con gran sorpresa e interés debido a la falta de visibilidad que suele tener el talento local a nivel mundial. Con una visión solidaria y madura, concluyó expresando su deseo de seguir rompiendo estereotipos para abrir puertas a futuras generaciones de compatriotas que sueñan con exportar su arte al mundo.