El conflicto entre Carmiña Masi y la producción de Gran Hermano Argentina sumó un capítulo de extrema gravedad que trasciende lo estrictamente televisivo y entra en el terreno legal. Tras su polémico descargo por quedar fuera del repechaje, la periodista y conductora paraguaya sorprendió a sus seguidores al revelar una interna económica oculta con el canal. A través de sus historias de Instagram, Masi denunció públicamente que la señal mantiene una importante deuda con ella desde hace meses, dejando en claro que la relación entre ambas partes está completamente rota.

Sin vueltas y con notable indignación, la mediática recurrió a sus plataformas digitales para hacer un pedido desesperado y directo: «Necesito un abogado si alguien me puede ayudar con eso». Según detalló en su publicación, el objetivo de iniciar acciones legales es poder cobrar los haberes correspondientes a su participación en el universo de Telefe y GH, un dinero que, según sus propias palabras, le fue retenido de manera injustificada. «Desde febrero nunca me pudieron pagar hasta hoy, no sé por qué», disparó con dureza, exponiendo las irregularidades administrativas del exitoso ciclo.

Este nuevo escándalo financiero llega justo en el momento más tenso, luego de que Carmiña acusara a la producción de armar una «emboscada» para humillarla en vivo utilizando la figura de su rival, Jenny Mavinga. Lo que inicialmente parecía un enojo por las estrategias del juego ha tomado un tinte mucho más oscuro, destapando un trasfondo de falta de pagos que la comunicadora ya no está dispuesta a callar. Con la búsqueda activa de representación legal en marcha, Masi se prepara para llevar su reclamo de las redes sociales directamente a los tribunales argentinos.