Lilian Ruíz, consagrada por los aficionados como la auténtica “Emperatriz del Mundial”, deslumbró en las tribunas durante el partido entre Paraguay y Francia con un atuendo que superó los límites de la moda para convertirse en un símbolo de identidad nacional. En diálogo exclusivo con PrimiciasYa, la modelo detalló el profundo significado de su vestuario, el cual fue diseñado con los colores rojo, blanco y azul de la bandera nacional. Sin embargo, el elemento que más llamó la atención de los presentes fue su imponente corona, que llevaba en la cima la imagen de la Virgen de Caacupé.
Para Ruíz, la inclusión de la Virgen en su vestimenta tiene un trasfondo sumamente espiritual y no responde a una simple elección estética. La modelo explicó que llevar a la patrona del pueblo paraguayo en lo más alto representa la fe inquebrantable, la esperanza y el pedido de protección que acompaña a los compatriotas en cualquier rincón del mundo. Con este gesto, buscó que su look funcionara como un puente de fe para todos los paraguayos que siguen de cerca la campaña de la selección nacional en esta cita ecuménica.
Finalmente, la carismática figura paraguaya remarcó que su presentación ante el público internacional fue planteada como un homenaje directo a las mujeres de nuestro país. Ruíz describió a la mujer paraguaya como un ejemplo de fortaleza, elegancia y patriotismo, cualidades que intentó plasmar a través de su propuesta en el estadio. Con esta destacada aparición, la «Emperatriz» no solo consolidó su lugar como una de las hinchas más icónicas del torneo, sino que también despertó el orgullo de miles de seguidores que valoraron la fuerte impronta cultural de su vestuario.

