La obsesión de algunos seguidores de Taylor Swift llegó a un nuevo nivel luego de que comenzaran a venderse residuos supuestamente recogidos tras la boda de la cantante.
Según reportes internacionales, algunos fanáticos están dispuestos a desembolsar hasta 25 dólares por objetos considerados basura que habrían quedado luego de la celebración.

La noticia generó sorpresa y numerosas críticas en redes sociales, donde muchos usuarios cuestionaron hasta dónde puede llegar el fanatismo por una celebridad.
Sin embargo, también hubo quienes defendieron la práctica, argumentando que se trata de piezas de colección para seguidores que buscan conservar cualquier recuerdo relacionado con la artista estadounidense.


