El paso de Neymar Jr. por tierras guaraníes no solo dejó goles y fanáticos eufóricos, sino que revivió uno de los secretos mejor guardados de la farándula local. Moraima Quintana, la eterna «dueña» de las cámaras, decidió soltar la lengua y revelar los detalles de su conexión íntima con el crack brasileño. Lejos de ser una simple fanática, Moraima confesó que en sus épocas de soltería tuvo acceso exclusivo al círculo más cercano del jugador, llegando incluso a instalarse en su departamento privado, de donde, según sus propias palabras, no salió con las manos vacías.

La exmodelo dejó boquiabiertos a todos al mostrar el «regalito» que conservaba como un trofeo de aquellos años de fuego: un juego de tazas oficiales del Santos, club que vio nacer a la estrella. Pero la confesión no quedó en vajilla; Quintana admitió con picardía que se trajo «todo lo que pudo» del departamento de «Ney», incluyendo una de sus camisetas personales que aún guarda bajo llave. Lo que para muchos fue un simple encuentro casual de 2011, para ella fue una «época dorada» de privilegios y atenciones por parte de uno de los hombres más deseados del mundo del fútbol.
A pesar de que el brasileño volvió recientemente al país, Moraima asegura que esta vez no hubo intercambio de «chats» comprometedores, afirmando que aquel fuego ya es ceniza de hace quince años. Sin embargo, el hecho de despojarse ahora de esos obsequios en pleno programa de televisión huele a una jugada estratégica para recordarles a todos quién fue la verdadera elegida del astro en Paraguay. Mientras Neymar sigue sumando escándalos y lujos, Moraima factura con los recuerdos de una intimidad que, aunque ella llame «amistad especial», tiene todos los tintes de un romance de alto voltaje que la historia se resiste a olvidar.

