El terremoto político e institucional que culminó con la salida de Santiago Peña de la Presidencia de la República ya tiene su correlato inmediato en el territorio digital. Sin perder el tiempo y en medio del revuelo internacional por el colapso financiero que precipitó su destitución, el exmandatario sorprendió a propios y extraños al actualizar de forma fulminante la biografía de su cuenta oficial de Instagram. La movida virtual no pasó desapercibida para los internautas, quienes detectaron al instante cómo el exjefe de Estado borró de plumazo toda mención a su alta investidura.

En una sutil pero contundente maniobra en su perfil, Peña dejó de identificarse ante sus cientos de miles de seguidores como el líder del Poder Ejecutivo paraguayo para pasar a describirse fríamente como «economista». El cambio se produjo a escasas horas de concretarse su apartamiento del sillón de López, marcando un distanciamiento formal del poder que alimentó de inmediato una catarata de especulaciones y comentarios irónicos en las plataformas digitales.

La actualización del perfil generó una masiva reacción en redes sociales, donde usuarios de todos los sectores interpretaron el gesto como un intento apresurado por «soltarle la mano» a su maltrecha gestión tras el descalabro de Ueno Bank. Mientras los debates en torno a las consecuencias políticas y legales de su salida continúan al rojo vivo, la rápida metamorfosis digital de Santiago Peña se convirtió en el tema del día, dejando en claro que el vestigio de su paso por la Presidencia quedó borrado, al menos en el ciberespacio.