Jenny Mavinga se encuentra en el ojo de la tormenta tras la drástica determinación que tomó en vivo durante la gala de Gran Hermano Argentina, donde eligió rechazar el «Golden Ticket» que hubiese permitido el reingreso de Carmiña Masi a la competencia. Ante la ola de repercusiones y las intensas críticas que empezó a recibir en las plataformas digitales, la participante de origen congoleño decidió romper el silencio ante la prensa para ratificar su postura, asegurando que actuó bajo una profunda convicción personal.

En sus declaraciones, Mavinga explicó que, si bien en el plano personal asegura haber perdonado a la conductora paraguaya por los conflictos del pasado, al momento de tomar la decisión definitiva prefirió escuchar a su corazón y recordar a su entorno. Detalló que, al mirar hacia la tribuna y conectar con el público, fue inevitable pensar de manera inmediata en todas aquellas personas que sufren diariamente comentarios hirientes debido a actos discriminatorios, por lo que sintió la responsabilidad de sentar un precedente.

«Cuando le miré a la gente empecé a pensar en todos los comentarios que yo recibo, me imaginé a tanta gente que pasa por lo mismo, por esos dichos horribles», reflexionó la jugadora al justificar su contundente «no» hacia su gran rival. Finalmente, reafirmando que no se arrepiente en absoluto de haberle cerrado la puerta de la casa a la mediática, Mavinga aprovechó la oportunidad para hacer un llamado a la empatía y pedir de manera pública que cesen los mensajes de odio dirigidos hacia ella en las redes sociales.