Después de un tenso encuentro con Carmiña Masi y tras recibir sus disculpas, Jenny Mavinga decidió retirarse de la casa de Gran Hermano debido a un cuadro profundo de angustia emocional que le impedía continuar con normalidad. La noticia fue confirmada oficialmente por la producción del programa, que explicó que la participante necesitaba priorizar su bienestar personal.

A pesar de contar con el acompañamiento psicológico del reality y el apoyo de sus compañeras, Mavinga no logró superar el impacto de los conflictos internos que se generaron en la convivencia. La organización del programa detalló que su decisión también estuvo motivada por la necesidad de reconectarse con su familia y reencontrarse con sus seres queridos.

La participante comentó que uno de los factores decisivos para su salida fue la proximidad del cumpleaños número 15 de una de sus hijas, el próximo 29 de abril, así como la importancia de estar junto a su marido y su familia en este momento especial. Su salida marca un capítulo sensible en esta edición de Gran Hermano, dejando ver la presión emocional que puede generar la vida dentro de la casa.