Lo que prometía ser una salida tranquila se convirtió en un pequeño conflicto culinario para Fabi Martínez. Durante su visita a un restaurante local, la conductora se topó con un plato de vori vori mucho más escueto de lo esperado, lo que desató un choque entre sus expectativas y la realidad del menú. En su relato para “La Cueva Chicas” (GEN), Fabi compartió cómo un simple plato se transformó en un dilema interno y un intercambio tenso con el personal del lugar.
Según detalló, la porción consistía en apenas cinco bolitas de vori vori y un pedacito de pollo. Intentó negociar un extra pagando la diferencia, pero la situación la dejó frustrada y desconcertada. “Sentí una impotencia adentro y quería llorar, era un conflicto de voces en mi cabeza”, confesó la conductora, poniendo de relieve su amor por lo que considera la mejor sopa del mundo y la importancia de que los restaurantes la sirvan con generosidad.
A pesar del mal comienzo, Fabi logró que el pedido se corrigiera y su vori vori alcanzara el estándar que esperaba. Sin embargo, aprovechó para criticar la tacañería de algunos locales a la hora de servir este plato típico: “El vori salió como la mejor sopa del mundo y la gente es tacaña con su vori acá”, expresó, recordando que, a veces, hasta los sabores más queridos necesitan un toque de atención para ser disfrutados como merecen.

