La conductora de Tercer Tiempo, Malala Olitte, volvió a colocarse en el centro del debate público tras las contundentes declaraciones que realizó en la más reciente entrega de su podcast junto a su hijo, Bruno Olitte. Durante la emisión, el joven encaró abiertamente a la presentadora sobre las constantes versiones que circulan en redes y entre sus allegados, donde sugieren que en el pasado habría recibido dinero a cambio de favores íntimos. Sin esquivar la pregunta, Olitte abordó el tema frontalmente y desmintió de manera categórica tales especulaciones, asegurando que sus decisiones personales y sentimentales nunca respondieron a un interés económico.
Fiel a su estilo directo y desenfadado, la comunicadora manifestó que sus encuentros pasados se dieron exclusivamente por voluntad propia y por atracción mutua. “A todas las personas que dicen que yo en algún momento me acosté por dinero, les digo que me da rabia, porque a ninguno le cobré; a toditos yo los elegí”, sentenció la figura de televisión, remarcando con ironía que sus exparejas no contaban con el capital financiero que la opinión pública suele atribuirles.

Para cerrar la polémica, la mediática apeló a la lógica económica de su situación actual para respaldar sus palabras, señalando que de haber lucrado con su imagen, sus condiciones de vida serían drásticamente distintas. Argumentó que si hubiera sacado provecho financiero de su figura, hoy no habitaría una vivienda alquilada sino una mansión en el extranjero o un yate de lujo. Con este hilarante e incisivo descargo, Olitte buscó poner un punto final a los constantes rumores que buscan desmerecer su trayectoria.

