La señora Silvia Viera, siempre protagonizando escándalos con tal de tener unos minutos al aire, cuando decía tener poder en los medios de comunicación, pese a su falta de experiencia comprobada, presuntamente censuraba abierta, permanente e irracionalmente a los reconocidos periodistas que hacían un trabajo honesto y de calidad televisiva.
En uno de los tantos videos que llegó hasta nuestra redacción, Viera, quien se habría grabado un material audio visual, confiesa ante una cámara dos cuestiones. Una, que prohibía entrevistas y programas sin ningún argumento. Su víctima directa, durante meses, se convirtió Diego Martínez, quien, pese a las provocaciones, nunca le siguió el “juego” escandaloso. A la confundida presentadora, le molestaba las publicaciones literarias que hacía el comunicador y los premios que le concedía la sociedad en su rol de periodista.
Esta mujer, que -habitualmente busca abanderarse en redes sociales con derechos de género-, cayó -una vez más- en la incoherencia al calificar despectivamente a una destacada cineasta y productora de películas paraguayas, como lo es Tana Schémbori. La trató de “estúpida”. Sería la única persona que vea de ese modo a tan importante referente de la cultura, quien tanto le devolvió una respuesta a su acostumbrado insulto.
Viera lleva años con intentos fallidos de instalarse como una figura polémica en los medios, donde no tiene cabida por su falta de credibilidad, como tampoco en las redes, donde le recuerdan su inolvidable pasado donde se la veía maltratando a sus compañeros y mucho menos por las marcas comerciales que ven en ella una persona improvisada, incapaz de conectar ideas razonables para ser una influencer que «venda», ya que en lugar de ello, la ven como generadora de pérdidas económicas, o sea con ella la marca se desprestigiaría, una muestra de ello es que del canal de donde salió, las publicidades volvieron con su salida.

