Una de las figuras más pintorescas y queridas de la hinchada paraguaya no formará parte de la máxima fiesta del fútbol internacional. Kichi Poka, el carismático personaje que durante años se convirtió en un amuleto y en un símbolo de aliento incondicional para la Albirroja, reveló de manera oficial que romperá su tradición y se quedará en el país durante el desarrollo de la competencia. Su ausencia dejará un vacío notable en el folclore de las gradas, donde su presencia, sus llamativos trajes y su energía contagiante ya eran una postal registrada en cada travesía mundialista.

Los elevados presupuestos y las complejidades organizativas del viaje fueron los factores determinantes para tomar esta difícil decisión. A pesar de haber buscado diferentes alternativas y apoyos como en ocasiones anteriores, los altos costos que demanda la logística actual hicieron imposible concretar el viaje en esta oportunidad. El popular animador confesó con emoción que verá los partidos desde la comodidad de su hogar, asegurando que el sentimiento de pertenencia y la pasión por los colores nacionales siguen intactos, aunque esta vez le toque alentar como un ciudadano más.
Con esta baja, la hinchada nacional pierde a uno de sus embajadores culturales más representativos en el exterior, marcando un antes y un después en la forma en que los paraguayos viven las previas en los estadios del mundo. No obstante, Kichi Poka aprovechó la ocasión para enviar un mensaje de optimismo y aliento a todo el plantel deportivo, prometiendo mantenerse muy activo en sus plataformas digitales para interactuar con los fanáticos. Su característico entusiasmo se extrañará en las tribunas, pero su espíritu festivo seguirá resonando a la distancia.

