La activista Diana Camarasa, de la Fundación Olfateando Huellas, se convirtió en la voz de Canela, la perrita que sufrió un grave traumatismo durante Año Nuevo por la imprudencia de un adolescente de 15 años. Camarasa relató cómo recibió el pedido de ayuda y coordinó rápidamente la atención veterinaria, priorizando la vida del animal antes de proceder con la denuncia: “Mi prioridad siempre es la vida del animal; una vez asegurada, se procede con la denuncia”, afirmó.
Camarasa lidera la investigación sobre el hecho y acompañó la denuncia ante el fiscal Augusto Ledesma, destacando la empatía del funcionario y el interés común por hacer justicia. Para la activista, lo ocurrido con Canela refleja un acto de irresponsabilidad y crueldad que no puede quedar impune, y responsabilizó a los padres del menor por permitirle manipular pirotecnia peligrosa. “Hoy es la vida de Canela, mañana puede ser la vida de un niño. Debemos actuar para prevenir que vuelva a suceder”, subrayó.
Más allá del caso judicial, Diana Camarasa aprovechó la oportunidad para hacer un llamado a actualizar las leyes sobre pirotecnia en Paraguay, siguiendo el ejemplo de países vecinos que protegen a animales y personas. Asimismo, destacó la importancia de promover alternativas seguras, como espectáculos de luces, y reafirmó su compromiso con la protección de los seres más vulnerables: “No es necesario poner en riesgo vidas inocentes para celebrar. La seguridad y la conciencia deben ser prioridad”, concluyó.

