La reconocida intérprete Andrea Valobra decidió hacer frente a la ola de comentarios negativos que inundó las plataformas digitales tras la difusión de su vinculación contractual con el sector público. La controversia cobró fuerza al hacerse público su rol dentro de la Orquesta Sinfónica del Congreso Nacional (OSIC), donde percibe una remuneración mensual de G. 5.500.000. Esta revelación la convirtió en el blanco de duros cuestionamientos por parte de internautas que criticaron los fondos destinados a su labor.

Afectada por la agresividad de las reacciones, la artista utilizó sus canales oficiales para desahogarse con sus seguidores sobre el costo emocional que le significó este cruce mediático. Valobra confesó que vivió jornadas de profunda angustia y que las lágrimas marcaron sus días de descanso debido al hostigamiento digital. Pese al trago amargo, la cantante valoró enormemente las muestras de solidaridad y los mensajes de afecto que le hicieron llegar sus colegas del gremio y sus fanáticos más cercanos.
Sin dar un paso atrás, la vocalista reivindicó con orgullo su oficio y defendió la legalidad de recibir una contraprestación digna por sus servicios musicales en entes gubernamentales. Sostuvo que su incorporación a la sinfónica responde estrictamente a su preparación y vasta trayectoria en los escenarios, instando a la ciudadanía a no criminalizar el empleo de los trabajadores del arte ni a confundir la cultura con cuestiones de tinte político.

