Marco Antonio Solís volvió a demostrar por qué es uno de los artistas más queridos en suelo guaraní tras hacer vibrar a unos 30.000 fanáticos en un multitudinario concierto en el Jockey Club. En su décimo encuentro con el público paraguayo, el cantautor mexicano desplegó un repertorio repleto de clásicos, adelantó los festejos de fin de año interpretando «Navidad sin ti» y hasta se dio el gusto de hacer reír a la multitud con sus pícara reflexiones de pareja. Entre risas, le dedicó su tema «El milagrito» a las paraguayas celosas y soltó una frase que resonó en todo el recinto: «No existe el hombre perfecto», sin olvidarse de dejarle un recadito a los arrieros para que se pongan las pilas y sean más detallistas al enamorar.

La velada guardaba una sorpresa de nivel internacional que terminó por enloquecer a la masa. En pleno tramo final del show, la supermodelo paraguaya Nadia Ferreira y su esposo, el astro de la salsa Marc Anthony, aparecieron de imprevisto sobre el escenario para abrazar a su amigo y saludar al público presente. Nadia, quien se encuentra disfrutando de unos días en el país junto a su familia, compartió su emoción en redes sociales asegurando que disfrutaron de una «escapadita» inolvidable para presenciar el espectáculo del ídolo mexicano.
El fenómeno del «Buki» volvió a movilizar a seguidoras de distintos puntos del interior del país e incluso del extranjero con club de fans llegados desde Brasil, Argentina, Uruguay, Bolivia y México que aguantaron largas horas de espera para estar cerca del escenario. Como muestra de gratitud por tanto cariño, la presidenta del club de fans local le entregó personalmente al artista una prenda con finos bordados paraguayos y pulseras tricolores personalizadas con los nombres de su esposa Cristy y su hija Mar, cerrando otra visita histórica para el romance entre el cantante y Paraguay.

