La periodista Lísel Recalde abrió el debate en el set de Buenos Días América al recordar una reveladora anécdota de su adolescencia sobre el valor del dinero y la independencia personal. La comunicadora relató el momento exacto en que fue cambiada a una institución educativa de alto nivel adquisitivo, escenario donde su padre le impartió una de las enseñanzas más marcadas de su vida al pedirle que nunca se comparara con el estatus o los lujos de sus compañeros.
«Mi papá me dijo: ‘Vas a tener la mejor educación de la ciudad, pero quiero que sepas que tu realidad es distinta a la de tus compañeros, no te compares'», rememoró la presentadora al referirse a la charla que le permitió tomar dimensión de la situación económica familiar. Lejos de acomodarse en la cultura del privilegio, aquella tajante advertencia caló tan profundo en Recalde que la impulsó a formarse con esfuerzo propio, llegando al punto de costearse por completo sus dos carreras universitarias con el fruto de su propio trabajo.
Finalmente, la profesional remarcó la importancia de que las familias asuman el rol de inculcar la conciencia económica desde la temprana edad para evitar vacíos en la formación de los jóvenes. Su testimonio no tardó en cosechar elogios en las plataformas digitales, donde cientos de usuarios destacaron su madurez, humildad y la contundencia de su mensaje sobre la cultura del trabajo.

