La historia de amor entre Eli Serafini y el director técnico argentino Pata Pereyra parece escrita para una novela romántica con final feliz. Lo que comenzó como un encuentro casual en la capital paraguaya se transformó en un lazo indestructible que superó distancias, unió corazones y culminó en una emotiva boda en la capital argentina, donde la pareja dio el «sí, acepto» rodeada de sus seres más queridos para consolidar su historia juntos.

“Nos conocimos a principios del 2022. La conexión fue inmediata, pero recién en abril empezamos a salir de manera oficial”, recuerda Eli sobre el origen de esta unión. Desde el primer día, la honestidad fue el pilar fundamental de la pareja: “Yo le pregunté sin vueltas si él era casado o no. Me dijo con total transparencia que era divorciado, que tenía dos hijos y que desde su separación no había tenido ninguna relación seria, ¡solo touch and go!”, revela entre risas al repasar esa anécdota inolvidable que marcó el inicio del noviazgo.

Lejos de cualquier complicación, la integración familiar fue sumamente fluida y llena de afecto. Eli construyó un vínculo hermoso, cercano y lleno de complicidad con los hijos del entrenador, Santi Pereyra y Sofi Pereyra, con quienes hoy comparte momentos cotidianos inolvidables, desde apasionadas jornadas en las graderías de la cancha apoyando el trabajo de Pata hasta viajes y celebraciones familiares. Con ese amor verdadero, el respeto mutuo y el respaldo de una hermosa familia ensamblada, la pareja selló oficialmente su matrimonio en Buenos Aires, dando inicio a un nuevo y próspero capítulo de sus vidas.