Tras años de especulaciones, Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez contrajeron matrimonio de manera íntima y reservada este martes 11 de agosto en la localidad de Cascais, Portugal. Lejos de la multitudinaria celebración que se rumoreaba en Madeira, la pareja apostó por una sobria ceremonia civil acompañados únicamente por sus cinco hijos. La noticia fue confirmada por los propios protagonistas a través de sus redes sociales, donde compartieron una fotografía exhibiendo sus alianzas, justo un año después de que la modelo anunciara su compromiso con un deslumbrante anillo de diamantes.

Sin embargo, el enlace no llegó solo, ya que de inmediato salieron a la luz los detalles del riguroso acuerdo prenupcial que la pareja habría firmado para resguardar su patrimonio en caso de una eventual separación. De acuerdo con revelaciones de la prensa internacional y publicaciones especializadas como la revista TV Guia, el astro portugués declinó la posibilidad de dividir la mitad de sus bienes con su ahora esposa, optando en su lugar por blindar la estructura legal de sus finanzas tras el «sí, quiero».

A pesar de no compartir la totalidad de su fortuna, el convenio establece un blindaje económico sumamente favorable para la influencer argentina. En caso de divorcio, el futbolista accedió a otorgarle a Georgina una suma fija de 100.000 euros mensuales de forma vitalicia, además de transferir a su nombre la titularidad de la emblemática mansión familiar ubicada en Madrid. Con este acuerdo, ambas partes garantizan la tranquilidad financiera del hogar mientras inician oficialmente su nueva etapa como marido y mujer.