La bailarina y figura de redes sociales, Jessica Torres, desató una nueva e intensa ola de debates tras compartir sus firmes convicciones religiosas y su visión sobre la conducta femenina fuera de la espiritualidad. Durante una distendida charla en el espacio de streaming Doble B, la mediática paraguaya no titubeó al expresar que las mujeres que carecen de una conexión con la fe tienden a complicarse la vida de forma innecesaria. «La mujer sin Dios es complicada, tóxica y exagerada», sentenció Torres, provocando de inmediato una lluvia de reacciones contrapuestas entre quienes apoyan su postura de fe y quienes consideran sus palabras como un retroceso.

Más allá de calificar el comportamiento ajeno, Jessi defendió fervientemente el modelo de matrimonio tradicional que comparte con su esposo, Óscar Portillo, a quien define como la cabeza del hogar. En ese sentido, la bailarina cuestionó la búsqueda de la igualdad de género absoluta en ciertas tareas cotidianas, poniendo como ejemplo que ella jamás se encargaría de cambiar la rueda de un vehículo para evitar dañarse las uñas, delegando ese tipo de roles a su pareja. Según su perspectiva, la complementariedad y el respeto a la autoridad del hombre dentro de la relación son pilares fundamentales para mantener la armonía en la pareja.

Lejos de mostrarse afectada por la masiva cantidad de críticas que inundaron las redes sociales tras sus declaraciones, la creadora de contenido pidió mayor tolerancia y respeto hacia su estilo de vida. Explicó que su anhelo de casarse y su entrega a la religión surgieron tras superar diversas decepciones amorosas en el pasado, lo que la llevó a valorar la estabilidad de la que goza hoy. Finalmente, reafirmó que su prioridad es vivir bajo sus propios principios cristianos, asegurando que se siente plenamente feliz y en paz con las decisiones que guían su hogar.