La recordada exmodelo Rocío Núñez vuelve a estar en el foco mediático, pero esta vez para cederle el protagonismo a su hija mayor, Ximena. A sus 16 años, la joven ha decidido seguir los pasos de su madre e incursionar formalmente en el mundo de la moda y la publicidad como imagen de marcas. El debut genera un inevitable aire de nostalgia en la farándula local, ya que Ximena inicia su carrera exactamente a la misma edad en la que Rocío comenzó a desfilar, portando además un impresionante parecido físico con ella.

Lejos de oponerse al ambiente artístico, Núñez y su esposo se han convertido en los principales sostenes de este proyecto. La exmodelo confesó sentirse sumamente orgullosa y feliz de ver a su hija explorar esta faceta, aunque dejó en claro sus condiciones: el modelaje debe ser tomado como un pasatiempo lucrativo y disfrutable, sin que interfiera de ninguna manera con sus obligaciones escolares ni con sus metas de vida. Para los padres, el cuidado de la adolescente es la prioridad absoluta en esta etapa de exposición.

Desde su experiencia en las pasarelas, Rocío se encarga de guiar y blindar a su primogénita frente a los desafíos de la industria. Entre los consejos más firmes que le transmite, destacan la importancia de mantener la autenticidad, prepararse constantemente y aprender a decir que no ante cualquier propuesta que la haga sentir incómoda. Con el respaldo total de su familia y una innegable belleza, Ximena empieza a escribir su propia historia en el modelaje local con la promesa de llegar muy lejos.