El debate sobre qué hacer con las fotografías de las exparejas en el mundo virtual sumó una postura contundente. El conductor y comunicador Roberto «El Potro» Pérez encendió la polémica al declarar abiertamente que no tiene intenciones de eliminar los recuerdos de sus antiguas relaciones de sus perfiles digitales. Para el presentador, conservar ese contenido visual no representa un conflicto con el presente, sino una aceptación madura del pasado, bajo la premisa de que cada persona con la que se compartió un vínculo afectivo forma parte de la identidad y la historia de vida de uno mismo.

A contramano de la tendencia actual de «limpiar» las plataformas tras una ruptura amorosa, Pérez cuestionó con dureza a quienes corren a borrar los rastros de sus anteriores parejas. Según su perspectiva, intentar hacer desaparecer las publicaciones del pasado evidencia cierta inseguridad y falta de madurez emocional, asegurando que las redes sociales deben ser un reflejo genuino del camino recorrido, con sus respectivas etapas y aprendizajes, sin necesidad de recurrir a la censura o al ocultamiento.
Como era de esperarse, sus declaraciones abrieron un intenso debate en el mundo del espectáculo, donde no tardaron en aparecer posturas completamente opuestas. Mientras algunos apoyan su madura visión de conservar los recuerdos, otros sectores mediáticos defienden la idea de un «borrón y cuenta nueva» radical en los dispositivos y perfiles para poder avanzar sin ataduras visuales. De esta manera, el planteamiento del comunicador pone sobre la mesa un dilema moderno donde se confrontan la preservación de la memoria digital y la necesidad del desapego absoluto.

