El reciente anuncio del matrimonio de Sole Cardozo no solo trajo felicitaciones, sino también una oleada de «opinólogos» que pusieron la lupa sobre la fisionomía de su ahora esposo. Ante la insistencia de varios internautas que se burlaron del tamaño de las orejas del empresario, la modelo no se quedó callada y decidió enfrentar el «bullying» con una honestidad brutal. Con el humor que la caracteriza, Sole desestimó las críticas estéticas, asegurando que lo que algunos ven como un defecto, para ella es simplemente una característica irrelevante ante la realidad de su relación.

La «rubia de oro» fue más allá y, fiel a su estilo sin censura, lanzó una respuesta que dejó a todos con la boca abierta y desactivó cualquier intento de burla. «Sus orejas no son grandes, hay otras cosas grandes de él», disparó la conductora, sugiriendo con picardía que existen otros atributos en su pareja que la tienen plenamente satisfecha. Esta declaración no solo sirvió para frenar los comentarios sobre el rostro de su marido, sino que también desvió la atención hacia la química y la complicidad que ambos comparten, dejando claro que ella está más que conforme con «el paquete completo».
Con esta defensa, Sole Cardozo demostró que en el juego de las redes sociales ella siempre tiene la última palabra y que los rasgos físicos de su compañero no son moneda de cambio para el odio digital. Al centrar la discusión en la virilidad y el carisma de su esposo, la mediática transformó un ataque superficial en una declaración de orgullo personal. Al final del día, mientras los detractores se pierden en detalles anatómicos, Sole celebra su boda convencida de que, en su vida privada, el tamaño de las orejas es lo que menos importa cuando hay «grandeza» en otros aspectos.

