La bailarina Lorena Azucas protagonizó una anécdota inesperada durante su reciente viaje, cuando decidió disfrutar de la gastronomía local en un reconocido restaurante. Lo que prometía ser una experiencia relajada terminó convirtiéndose en un momento tan intenso como gracioso.

Según relató, al llegar al lugar le sirvieron unas empanadas acompañadas de una salsa extremadamente picante. Sin imaginar lo fuerte del condimento, probó un bocado generoso y de inmediato sintió un fuerte ardor en la boca, lo que la obligó a buscar alivio urgente.
Entre risas, Azucas recordó que el pedido de agua tardó más de lo esperado, lo que hizo que la situación se volviera aún más desesperante. “Sentí que no iba a aguantar del picante”, comentó, tomándose el episodio con humor y convirtiéndolo en una divertida historia de sus vacaciones.

