No todo es traje, estrado y corbata en la vida del ministro de la Corte Suprema de Justicia, Víctor Ríos Ojeda, quien fue visto recientemente realizando intensas labores de campo en la localidad de Boquerón, distrito de Isla Umbú. Demostrando que no tiene inconvenientes en sacarse la vestimenta formal a la hora de trabajar, el magistrado se puso manos a la obra para colaborar directamente en la construcción y reparación de las alambradas en el campo de su padre.

En las imágenes que circularon rápidamente, se puede observar a Ríos con herramientas en mano, manejando un taladro para la preparación de balancines y desempeñando tareas rurales con total naturalidad. La escena del alto juez metido en el barro y apartado de los despachos judiciales sorprendió a propios y extraños, generando una ola de comentarios que destacan su faceta más sencilla y cercana a la vida de campo.

Sin embargo, el gesto no pasó desapercibido en el ambiente político nacional, donde de inmediato comenzaron las especulaciones sobre sus intenciones a futuro. Diversos sectores de la oposición ya analizan la figura de Víctor Ríos como una posible y potable candidatura a la Presidencia de la República, interpretando esta demostración de trabajo pesado como una señal de cercanía con la gente y un perfil idóneo para liderar un proyecto político unificado.