Al cumplirse cuatro años de aquel viaje que casi termina en tragedia, el recuerdo del vuelo 1325 de Latam Airlines sigue marcando a quienes estuvieron a bordo. La aeronave, que cubría la ruta Santiago-Asunción con 48 pasajeros, debió desviarse hacia Foz de Iguazú por las condiciones climáticas. Sin embargo, en el trayecto de regreso hacia la capital, el avión atravesó una tormenta feroz con granizo y turbulencias extremas, tocando tierra en el aeropuerto Silvio Pettirossi con la parte frontal destrozada y operando con un solo motor. Gracias a la valentía y destreza de los pilotos, lo que parecía una fatalidad inminente terminó transformándose en un verdadero milagro.

Entre las pasajeras se encontraba la conductora Pabla Thomen con su pequeña hija Alma, de apenas dos años en ese entonces. En charla exclusiva, Pabla rememoró el dramático instante en el que el piloto indicó prepararse para el impacto.»La abracé fuerte y me despedí de ella», confesó sobre la desesperante escena en la cabina. Las turbulencias hicieron que la niña, en medio del llanto, le desabrochara el cinturón de seguridad involuntariamente. Ante la imposibilidad de soltar a su bebé para sujetarse de nuevo, pidió auxilio a gritos: «Apareció un hombre llamado Gerardo, tomó a Alma, me abroché y de los nervios empecé a vomitar. Nos abrazó para protegernos para el aterrizaje forzoso. Pero porque Dios es grande y los pilotos valientes, aterrizamos todos a salvo».

Las secuelas emocionales de esa jornada no tardaron en manifestarse, obligando a Pabla a dormir esa primera noche en el suelo de la sala junto a su padre y su hija, agobiada por el llanto y el temblor corporal. Para volver a subir a una aeronave debió realizar un intenso proceso de terapia psiquiátrica, tratamiento psicológico EMDR y medicación. Si bien hoy evita volar y prefiere viajar por carretera siempre que sea posible, le toca disimular la angustia cada vez que aborda un vuelo con su pequeña. «Durante las dos horas y media que dura el viaje, suprimo mi miedo y finjo que es el viaje más divertido que he tenido», concluyó.