La bailarina profesional Arita Jiménez desató un enorme revuelo en las redes sociales al hacer un contundente descargo contra el ambiente de la zumba. La polémica se originó cuando los organizadores de un evento anunciaron su clase bajo ese rótulo en el afiche publicitario, lo que provocó que varios instructores de la disciplina la llenaran de críticas al cuestionar que ella no contaba con la certificación oficial del ritmo, la cual se obtiene mediante un taller de apenas un día de duración.

Indignada por los ataques, Arita habló con el diario Crónica y aclaró que no busca desmerecer la acreditación de nadie, sino que le molesta profundamente el afán de restringir y excluir el trabajo de quienes se prepararon durante años. «Tengo más de 15 años entre carrera, tesina, tesis y experiencia; me parece que quieren desmerecer el trabajo de cualquiera al prohibir algo que es del arte y para todos», disparó la profesional, señalando la ironía de que se le cuestione dar clases a alguien con semejante trayectoria académica.

Finalmente, la artista no dudó en hacer un firme descargo en su perfil de Instagram, donde cuestionó la validez de los certificados otorgados en una sola jornada frente a las carreras universitarias de danza. Según reveló la propia Arita, su postura para poner en su lugar a los instructores contó con el respaldo masivo de la comunidad de bailarines y profesores titulados, quienes coincidieron en que es momento de poner límites al menosprecio hacia los verdaderos profesionales del área.