Hanne González, conocida como la Princesa de Oro de Luque, se coronó recientemente como la primera princesa en el certamen Miss Emperatriz Top Model, realizado en el Hotel Guaraní. Sin embargo, detrás de este logro, reveló una difícil experiencia personal, su novio la dejó por participar en el certamen.

A pesar de la tristeza por la ruptura, Hanne se siente orgullosa de lo que ha logrado. «Ser princesa no es solo tener una cara bonita, también significa ser responsable y auténtica», afirmó. Licenciada en enfermería y trabajando en el Ministerio de Salud (Senepa), demuestra que la belleza va más allá de la apariencia, y que el esfuerzo y la dedicación son clave para alcanzar los objetivos.

Para ella, su título de princesa representa más que una medalla, es un símbolo de empoderamiento. «Las mujeres debemos luchar por nuestros sueños y no dejar que nada nos detenga», dijo, animando a todas a seguir adelante sin importar los obstáculos. Aunque actualmente está soltera, Hanne asegura que está enfocada en su trabajo, estudios y familia, esperando que, algún día, llegue un amor que valore su esfuerzo y su independencia.