La exbailarina y exparticipante del programa Rojo Fama, Magalí Sosa, presentó una denuncia pública y formal en contra de su hermana, Natalia Sosa, quien ocupa el cargo de Defensora del Pueblo Adjunta. La acusación tiene como centro un supuesto caso de maltrato psicológico y hostigamiento hacia su madre, doña Marta Flores, en un conflicto familiar que habría estallado tras la muerte del padre, Bernardo Flores, en 2021. Según Magalí, su hermana inició el proceso de sucesión de bienes sin consultar con el resto de la familia, lo que fracturó definitivamente la relación entre ellas.

Doña Marta decidió dar un paso al frente y denunciar a su propia hija, alegando que ha sido víctima de maltrato reiterado con el fin de desacreditarla y declararla incapaz de administrar los bienes familiares. “Frente a mí dice que no puedo manejar nada, que soy incapaz. Es muy duro, y si hoy sigo de pie es gracias a mis hijos y nietos”, expresó con dolor en una entrevista con el programa Callejeros. Magalí lamentó que su hermana, desde un rol institucional que debería defender los derechos de los ciudadanos, actúe de forma contraria en el ámbito familiar.
La denuncia no solo fue mediática, sino también institucional: fue presentada directamente ante el Congreso Nacional. En el documento remitido a la Cámara Alta, doña Marta acusa a Natalia Sosa de utilizar su cargo y contactos políticos para ejercer presión sobre ella. “He sido víctima de humillaciones, maltratos y amenazas por parte de mi hija, quien busca dejarme sin nada y hacerme daño”, reza el escrito. El caso ha generado conmoción por tratarse de una figura pública que, presuntamente, estaría vulnerando los derechos de su propia madre.