Lilian Ruíz es, sin discusión, una de las mujeres más emblemáticas de Paraguay. Su presencia marcó un antes y un después en las pasarelas y en la televisión nacional, donde instaló con fuerza el verdadero significado de la palabra “diva”. Dueña de un estilo propio, supo combinar belleza, personalidad y talento para convertirse en una figura admirada dentro y fuera del país.

Sus inicios se remontan a su natal Concepción, donde comenzó a modelar a los 12 años en la agencia de Tamara García. Con el tiempo, su vocación la llevó a Asunción, donde estudió teatro con Arterama Producciones y continuó su formación en American Model School. A los 16 años dio un salto internacional al viajar a Chile para trabajar con ID Model y posteriormente unirse a Élite Model, lo que la llevó a Europa. Allí se desempeñó como Gogó Dancer en reconocidos clubes de Ibiza como Pachá, Privilege y Amnesia, experiencia que la proyectó aún más en el mundo del entretenimiento.

Al regresar, su carrera no se detuvo. Fue contratada por Planeta Modelos y tuvo la oportunidad de desfilar para Roberto Giordano en el Hotel Hyatt. Representó a marcas de renombre en Punta Ballena y más adelante fue coronada Miss Verano 2006. Sus viajes de trabajo la llevaron a México, donde participó en carnavales y campañas publicitarias, además de protagonizar series para Playboy TV Latinoamérica.

Su trayectoria internacional también brilló en Argentina, donde integró elencos teatrales en Villa Carlos Paz junto a figuras reconocidas como Bicho Gómez, Wanda Nara, Nacha Guevara y su amiga María Martha Serra Lima. De la mano de Zuni Castiñeira, llegó incluso a los corsos de Río de Janeiro y más tarde formó parte del rodaje de una película en Hollywood junto a Dany Trejo, Estella Warren y Patrick Kilpatrick.

Hoy, la recordada “Rubia debilidad de los paraguayos” vive una etapa distinta pero igual de intensa. Reside en Nueva York junto a su esposo, el empresario William Ojeda, y su pequeño hijo Lionel, a quien dedica gran parte de su tiempo. Sin embargo, el modelaje sigue presente en su vida, ya que continúa siendo convocada para importantes campañas y desfiles, como el que realizó recientemente en el Hotel Excelsior junto a figuras históricas del modelaje nacional.

Con una carrera llena de capítulos memorables y un recorrido que muy pocas paraguayas han logrado, Lilian Ruíz ahora centra su energía en la actuación. Su meta es clara, conquistar Hollywood. Con disciplina, experiencia internacional y una trayectoria que habla por sí sola, la diva paraguaya avanza firme hacia un nuevo sueño, demostrando que su brillo sigue más vigente que nunca.