El presidente de Chile, Gabriel Boric, protagonizó una escena poco habitual en la política al presentarse en el Palacio de La Moneda con su hija Violeta, de apenas siete meses, para encabezar la firma del Contrato Especial de Operación de Litio. La imagen del mandatario sosteniendo a la pequeña durante la ceremonia no tardó en multiplicarse en redes sociales.
Al iniciar su intervención, el jefe de Estado explicó que decidió llevarla consigo debido a que la madre de la niña finalizó su período de postnatal y no quiso dejarla en casa. El gesto, espontáneo y familiar, marcó un contraste con la formalidad del acto, enmarcado en la Estrategia Nacional del Litio impulsada por su administración.
La escena abrió debate y comentarios tanto en el ámbito político como ciudadano, donde muchos destacaron el mensaje de corresponsabilidad parental y conciliación laboral. Más allá del simbolismo, la jornada estuvo centrada en la actualización del acuerdo que regula la explotación del litio, uno de los recursos estratégicos clave para la economía chilena.

