Carmiña Masi regresó a la conducción de “Kaos”, por GEN, y aprovechó el espacio para volver a apuntar contra el reality “Gran Hermano”, esta vez con un enfoque más contundente, dejó entrever que su salida del programa habría estado marcada por su nacionalidad. La periodista habló de “expulsiones selectivas” y planteó que no todos los participantes reciben el mismo trato dentro del formato.

La conductora ya había anticipado su postura en redes sociales, donde cuestionó duramente a la producción y deslizó una hipótesis que encendió el debate: “Indignación selectiva, cancelación selectiva, sanción selectiva… posible hipótesis, ser paraguaya”. Con estas palabras, Masi instaló la sospecha de que su desvinculación no fue solo una decisión disciplinaria, sino que podría haber tenido un trasfondo discriminatorio.

El reclamo tomó fuerza tras un episodio protagonizado por Pincoya y Tamara, quienes protagonizaron un fuerte cruce con empujones incluidos dentro de la casa. Para Masi, la reacción del programa ante ese conflicto evidenciaría una vara distinta al momento de sancionar, reforzando su postura de que su caso no fue tratado con la misma equidad. Sus declaraciones reavivan la polémica y ponen en el centro la discusión sobre posibles diferencias de criterio dentro del reality.