La modelo y comunicadora deportiva Larissa Riquelme generó revuelo en sus plataformas digitales tras recibir una catarata de críticas a raíz de una publicación donde se la veía en ropa interior a punto de someterse a un procedimiento estético. La comunidad virtual se dividió en un encendido debate: mientras un grupo de usuarios la acusó de lucir «extremadamente delgada» y de recurrir al exceso de filtros para modificar su figura, otros arremetieron contra su aspecto tonificado al señalar que supuestamente «ya no está en edad» para realizar rutinas de entrenamiento tan exigentes.

Sin guardarse nada, la Novia del Mundial respondió con marcado sarcasmo y encaró la incoherencia de quienes dedican tiempo a juzgar la imagen de los demás, trayendo a colación que en etapas anteriores también era blanco de comentarios cuando lucía algunos kilos de más. “¿En qué momento mi cuerpo se convirtió en un debate público?”, cuestionó enfáticamente la influencer, reivindicando su autonomía para sentirse cómoda en su propia piel sin requerir la aprobación de nadie. Asimismo, remarcó que las acusaciones sobre la supuesta falsedad de su musculatura desmerecen el verdadero sacrificio, la constancia y la disciplina que le dedica diariamente al cuidado de su físico.

En ese mismo sentido, la profesional de los medios reflexionó sobre el proceso natural de maduración y la evolución personal que atraviesa cada mujer con el correr de los años, sosteniendo que el atractivo no tiene fecha de caducidad y que el bienestar personal jamás pasa de moda. “Mi cuerpo no está en discusión, mi felicidad tampoco”, decretó categóricamente la cuerona, resaltando además que cuenta con el acompañamiento constante de cuatro especialistas para velar por su salud. De esta forma, Larissa dejó en claro que entrena únicamente por su fuerza y equilibrio personal, desmarcándose por completo de las exigencias o miradas ajenas.