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Una insólita y divertida escena se vivió al inicio de Buenos Días América, cuando el conductor Euclides Acevedo arrancó el programa completamente solo en la mesa, mirando a cámara y haciendo el aguante en solitario. Con su característico estilo irónico, no dudó en mandar al frente a sus compañeros por la “inquietante soledad” del estudio y la indisciplina con el horario, reclamando que él sí madrugó para llegar a tiempo, mientras en los pasillos las cámaras captaban a sus colegas caminando a paso lento y entre risas.

Lejos de llegar pidiendo disculpas por el plantón, sus compañeras irrumpieron en el set a pura teatralidad para desarmar los reclamos. Con chicanas e indirectas, soltaron bromas que Euclides “se cayó de la cama” de lo temprano que llegó y que en realidad quería tener la pantalla para él solo, dejando entrever una mezcla de celos y juego escénico por el protagonismo que el conductor acaparó durante los primeros minutos del en vivo.

Para rematar el desopilante momento, las conductoras lo bautizaron con ironía como “el trabajador más fiel de la empresa” por andar abriendo el canal. Lejos de achicarse, Euclides pidió la cortina musical del programa para marcar territorio, cerrando el episodio entre bailes, risas disimuladas y miradas de reojo que dejaron en evidencia la gran química que se vive en el equipo antes de arrancar la jornada informando.