La guerra que estalló entre Tini Stoessel y su papá, Alejandro Stoessel, ya traspasó lo familiar y amenaza con frenar de seco su gira internacional. El conflicto entre ambos paralizó la organización de sus espectáculos, ya que su padre sigue al frente de los contratos. El caos explotó de cara a su show del 18 de octubre en Estados Unidos: la mitad de sus bailarines se quedaron sin visa de trabajo y el equipo técnico sigue a la espera, dejando la presentación en la cuerda floja a pesar de estar casi vendida.

El panorama en la región no es más alentador y las alarmas ya están encendidas en la producción. Además de sus fechas en Guatemala y Venezuela, la cantante tiene programado un concierto en México para el 25 de octubre que estaría al borde de la cancelación. La lentitud para habilitar la segunda función y la baja venta de entradas pusieron a los organizadores en jaque, complicando aún más el delicado presente que atraviesa la artista.
Como si fuera poco, la cantante metió más leña al fuego en las redes tras cantar con Lali Espósito. Tini apareció con un radical cambio de look al teñirse el pelo de color lila, una jugada que sus fans no tardaron en vincular con un viejo y polémico tuit de su padre del año 2013. En aquel entonces, Alejandro asociaba ese color a la antigua rivalidad entre ambas Popstars, por lo que el nuevo estilo de Tini fue tomado como una tremenda indirecta directo al corazón de su progenitor.

