Antonella Volpe, esposa de Roberto «Chirola» Ruiz Díaz, líder de las agrupaciones Kchiporros y La de Roberto, se sinceró durante su participación en el programa Campo de Minas sobre el proceso personal que atravesó para superar sus intensos episodios de celos. La creadora de contenido confesó que al inicio del noviazgo le resultaba sumamente difícil lidiar con la exposición mediática de su pareja y la efusividad de sus seguidoras, al punto de indignarse profundamente cuando presenció el momento en que una fanática se subió al escenario para besar al cantante en plena presentación.

Para encontrar estabilidad mental y salvar la relación, Anto acudió a terapia profesional con la psicóloga María Liz Doutreleau, quien utilizó un esquema visual para hacerle comprender la clara división entre la vida profesional y la privada. La especialista le explicó que todo lo que ocurre dentro del escenario forma parte del espectáculo y no de su ámbito íntimo, remarcándole con firmeza que el artista «no es de ella» mientras ejerce su rol musical y que solo vuelve a ser su pareja al descender del show.
A pesar de que en sus círculos cercanos muchos dudaban de la perdurabilidad del romance por los prejuicios asociados al ambiente de la música y la nocturnidad, la influencer destacó que asimilar esa lección fue clave para sostener su matrimonio con el correr de los años. Volpe remarcó que entendió a tiempo que interferir en el entorno artístico de su esposo habría terminado por distanciarlo, ya que él nació para la música, logrando así construir una convivencia basada en la confianza.

