El imperio empresarial de Selena Gomez atraviesa un turbulento momento tras conocerse una demanda federal por presunto fraude financiero presentada contra ella y su madre, Mandy Teefey. La querella, impulsada por dos firmas inversoras, sostiene que ambas engañaron a los financistas para conseguir cerca de 1,2 millones de dólares destinados a Wondermind, la plataforma enfocada en la salud mental que cofundaron en conjunto con la empresaria Daniella Pierson.

Según el reclamo judicial, la administración de la startup habría presentado informes financieros distorsionados y falsas proyecciones de crecimiento para asegurar la inyección de capital. Los demandantes alegan que les prometieron hitos comerciales estratégicos, como el desarrollo de una app móvil especializada y ambiciosos acuerdos de contenido, que jamás se concretaron, todo esto mientras la firma atravesaba un acelerado deterioro de sus finanzas.

El señalamiento hacia la famosa artista resulta central en el caso, ya que los inversores aseguran que aceptaron el trato respaldados en la imagen pública de Selena y su promesa de promocionar la marca de forma activa en sus plataformas masivas. Tras incumplirse estos compromisos y salir a la luz el crítico panorama interno, la disputa legal ya está en marcha en la justicia estadounidense a la espera de un pronunciamiento oficial por parte de la cantante.