La incógnita sobre quién será la voz encargada de representar a Paraguay en el debut de la Albirroja en el Mundial sumó un nuevo e inesperado foco de tensión. Tras la sorpresiva baja de Marilina Bogado debido a un inconveniente con sus papeles migratorios, todas las miradas apuntaron de inmediato a Meli Hicks como la sucesora natural para entonar el Himno Nacional ante los ojos del mundo. Sin embargo, la propia líder del grupo Tekove prefirió mantener la cautela ante la ola de rumores y aclaró que, aunque la oportunidad está prácticamente al alcance de la mano, la firma del acuerdo definitivo todavía se encuentra en suspenso.

El gran impedimento que mantiene en vilo a la delegación artística no es artístico, sino estrictamente administrativo. Hicks explicó que su actual visa de turismo no le permite ejercer actividades de carácter profesional en el megaevento deportivo, lo que obligó a su entorno a iniciar un trámite de urgencia para modificar el estatus de su documentación antes del pitazo inicial. A pesar del estrés que genera esta carrera contra el tiempo, la cantante se mostró profundamente conmovida por el enorme apoyo que recibió de la gente en las redes sociales y valoró enormemente el gesto de Marilina, quien no dudó en proponer su nombre a los organizadores apenas supo que ella no podría viajar.

Con la cuenta regresiva en marcha para el partido frente a los dueños de casa, Meli prefiere enfocarse en el optimismo y en la importancia de que el folklore paraguayo pise fuerte en los estadios norteamericanos, más allá de quién sea la protagonista en el micrófono. La artista aprovechó este particular escenario para poner sobre la mesa la necesidad de que los músicos locales cuenten con un mayor respaldo institucional y convenios más ágiles que eviten estas trabas burocráticas a la hora de exportar nuestra cultura. Mientras las horas pasan y los plazos se acortan, todo un país espera una respuesta favorable que permita que el talento de Hicks brille en la cita máxima del fútbol.