Tras un período de relativa discreción mediática en lo que respecta a sus declaraciones espirituales y de fe, la bailarina y coreógrafa paraguaya Jessica Torres volvió a encender el debate en las redes sociales. En esta ocasión, la mediática compartió un controvertido análisis enfocado en las conductas masculinas dentro de la sociedad moderna, asegurando que actualmente existe una tendencia generalizada a normalizar y asimilar rasgos que ella cataloga como propios de los «hombres afeminados».

A través de sus plataformas digitales, la creadora de contenido reafirmó su ferviente postura conservadora, alineándose a la idea de sostener una masculinidad tradicional y rígida que se fundamente en la firmeza, la fuerza y el dominio de las situaciones. Con sus declaraciones, Torres cuestionó la flexibilización de los roles de género actuales y rechazó la existencia de la denominada «masculinidad frágil», sugiriendo implícitamente que la sociedad actual confunde el verdadero carácter varonil con actitudes erróneas.
Este nuevo descargo se suma a un extenso historial de pronunciamientos que han situado a la artista en el ojo de la tormenta por sus dogmas religiosos y de pareja, tales como sus recordados discursos a favor de la castidad prematrimonial, la sumisión femenina voluntaria o los supuestos peligros espirituales vinculados al consumo de alcohol. Como era de esperarse, la llamativa publicación de la bailarina polarizó la opinión de los internautas, cosechando tanto el respaldo de sectores tradicionales como el tajante rechazo de quienes promueven la diversidad y la pluralidad.

