La conocida conductora de televisión Carmiña Masi encendió las alarmas entre sus seguidores al revelar que personas ajenas a su entorno estarían solicitando aportes económicos con la promesa de financiar votos para su retorno al reality«Gran Hermano». A través de un material audiovisual, la comunicadora desautorizó categóricamente cualquier tipo de recaudación monetaria, instando a sus fanáticos a apoyarla de manera genuina y directa desde sus propios dispositivos móviles, evitando intermediarios.

Aunque posteriormente aclaró que la situación se debió a un malentendido originado por un intercambio de fondos entre usuarios que desconocían el sistema de votación, la presentadora insistió en la necesidad de mantener la transparencia durante toda la campaña de repechaje. Para subsanar las dudas, sugirió a su comunidad utilizar las guías didácticas disponibles en las plataformas digitales, enfatizando que no tolerará que se empañe su participación con sospechas de fraude o sabotajes.

Por otra parte, Masi confesó públicamente encontrarse bastante afectada a nivel anímico debido al desgaste físico y mental que implica la campaña para reingresar al programa de competencia. Visiblemente desgastada por la falta de descanso, la mediática también aprovechó el espacio televisivo donde colabora para revelar que atraviesa un momento financiero complejo que incluso le impide adquirir indumentaria adecuada para la temporada invernal, quedando toda la expectativa centrada en la definición de la gala de reingreso.