La tranquilidad de Nadia Portillo se vio interrumpida por una serie de promociones engañosas que aseguraban su presencia en escenarios bolivianos, obligando a la cantante a romper el silencio de manera tajante. A través de un enérgico comunicado, la artista paraguaya desmintió cualquier vínculo con las presentaciones anunciadas en el país vecino, calificando de «sinvergüenzas» a quienes utilizan su nombre e imagen para lucrar sin su consentimiento. Este nuevo episodio de piratería empresarial pone de manifiesto la vulnerabilidad de los artistas ante promotores que, buscando llenar salas, recurren a la falsificación de carteleras sin contratos de por medio.

En su descargo, la intérprete no escatimó palabras para advertir a sus seguidores sobre la red de engaños que se tejió en torno a su supuesta gira por Bolivia. Portillo enfatizó que este tipo de maniobras no solo estafan económicamente al público, sino que también dañan su reputación profesional al quedar como una artista que incumple compromisos que, en realidad, nunca existieron. La cantante instó a su audiencia a verificar siempre la información a través de sus canales oficiales, asegurando que tomará las precauciones necesarias para que estos intentos de fraude no queden impunes y se respete su trayectoria.
Este conflicto reabre el debate sobre la falta de regulaciones estrictas en la organización de eventos internacionales dentro de la región, donde los «falsos anuncios» se han vuelto una constante. Al alzar la voz de forma tan frontal, Nadia Portillo busca sentar un precedente y proteger el vínculo de confianza que mantiene con sus fans bolivianos, quienes se encontraban ilusionados con su retorno. Por el momento, la artista se mantiene enfocada en sus proyectos reales, dejando claro que su talento no está a disposición de quienes operan al margen de la ley y la ética profesional.

