Durante su visita a Bondi Live, Carmiña Masi sorprendió al hablar sobre sus emociones dentro del reality, especialmente en relación a su vida amorosa. La ex participante recordó un día en el que no pudo contener las lágrimas frente a las cámaras, al sentir que algo no estaba bien con su novio Marco Viveros.

La conductora explicó que aquella mañana despertó y encontró la foto de ambos caída de la cabecera de su cama, un detalle que la llenó de incertidumbre y le hizo pensar que su pareja podría estar siendo infiel. “Me dio la sensación de que me iba a dejar por otra, y me sentí completamente sola en ese momento”, confesó, dejando ver su lado más humano y vulnerable.
Además, Masi compartió su opinión sobre las dinámicas del reality, aunque aseguró que sus sentimientos personales fueron los que marcaron ese episodio. La experiencia le recordó que, incluso en medio de la competencia y la diversión, las emociones y la confianza en la pareja pueden convertirse en un verdadero desafío.

