La participación de Carmiña Masi en Gran Hermano Argentina se volvió un tema candente en redes sociales, sobre todo entre los paraguayos. Muchos cibernautas confesaron, entre bromas y comentarios serios, que apoyan a la periodista para que siga fuera del país, asegurando que mientras permanezca en el reality, no regrese a Paraguay. La combinación de su fuerte carácter y su rol de “villana” dentro de la casa la ha convertido en el centro de atención y en la participante más comentada.

La reciente fase de eliminación confirmó esta tendencia: entre ocho participantes en manos del público, Carmiña se llevó casi el 70% de los votos positivos, una clara señal de que los espectadores prefieren que siga en Argentina y no vuelva a casa por un tiempo. Al enterarse, la periodista celebró con una pirueta en el caño, consciente de que su permanencia mantiene a todos hablando de ella y, sobre todo, la mantiene lejos de Paraguay.

Su récord de nominaciones también generó revuelo: recibió 31 votos de sus compañeros, quienes la señalaron por comentarios pasivo-agresivos y actitudes conflictivas. Aun así, la audiencia decidió mantenerla en el juego, reafirmando que su permanencia beneficia más al reality que su regreso al país. Carmiña se consolida así como la protagonista polémica de esta edición, combinando controversia y estrategia para permanecer lejos de su tierra.