El conductor paraguayo, Chiche Corte, vivió un momento inesperado durante su estadía en São Paulo, donde viajó para asistir al concierto de Bad Bunny. Lo que no imaginaba era que terminaría hospedado en el mismo hotel que el artista boricua y que el cruce se daría en un escenario tan cotidiano como la piscina del lugar.

Según relató, el cantante disfrutaba de un momento de descanso, en bata y rodeado de un fuerte dispositivo de seguridad, cuando sus caminos coincidieron. Chiche optó por la prudencia, tomó algunas fotografías a la distancia, pero decidió no interrumpirlo para pedirle una selfie. “Entendí que estaba en su momento de relax”, comentó, destacando que prefirió respetar ese espacio privado.
Más allá de la anécdota, el comunicador reflexionó sobre la experiencia y la conectó con el mensaje que el propio artista transmite en sus canciones, haciendo alusión a la idea de aprovechar los instantes. Aseguró que el viaje valió completamente la pena y que, aunque las redes viralizaron el episodio e incluso circularon imágenes creadas con inteligencia artificial sobre un supuesto encuentro más cercano, para él el verdadero recuerdo quedó guardado en la memoria.

