Lo que debía ser una noche inolvidable a puro rock and roll terminó convertida en una verdadera pesadilla en el World Trade Center de Boca del Río, Veracruz. La legendaria cantante mexicana Alejandra Guzmán encendió las alarmas internacionales tras sufrir un tremendo accidente en pleno espectáculo, justo cuando lo estaba dando todo en la tarima ante un público eufórico que pasó de la fiesta total al pánico en cuestión de segundos.

En medio de una intensa coreografía, la «Reina del Rock» sintió un dolor insoportable y súbito que le impidió mantenerse erguida, dejando a la vista de todos que algo andaba muy mal. Con la valentía y transparencia que la caracterizan, la artista se apoyó como pudo en sus bailarines, tomó el micrófono y soltó una frase que dejó helados a los presentes: «Disculpen, creo que se me zafó la cadera. Perdón, pero se me salió la cadera», confirmando la gravedad del imprevisto.

El predio quedó en absoluto silencio mientras las luces se apagaban de golpe para dar paso a la urgencia médica. Un numeroso equipo de al menos siete paramédicos subió de inmediato al escenario para atender a la intérprete, quien tuvo que ser evacuada en camilla y trasladada en ambulancia a un sanatorio cercano, desatando la angustia de sus seguidores que no paraban de corear su nombre entre rezos y mensajes de apoyo.